miércoles, 8 de mayo de 2013

Un abrazo



Me muero por tenerte junto a mí, 
muero por sostener tu alegría
y despertarte día a día.
Muero por consolar tu tristeza,
muero por oler tu esencia

Esa que no tiene olor, 
esa que no tiene aroma...

La que huele mi corazón y no mi nariz
aquella que expides al sentirte feliz.

Me muero por oír tu corazón
latiendo con suavidad y con brío
latiendo al mismo son que el mío.
Muero por palpitar en sincronía
y así formar parte de tu vida.

Así como tú de la mía...
Eres la luz de mi vida.

Luz que guías mi caminar y no mi pensar,
luz que me dictas y me haces amar. 

Escucho el retumbar del tambor, 
escucho el rugido de un motor.
Me agrada el compás al que danza
y adoro la forma en que marcha.

Tum-tum, 
Tum-tum...
Tiembla la piel bajo tu pecho.
Tum-tum, 
Tum-tum...
Mi mundo se centra en tu lecho.

Ahora siento tu cara en mi hombro,
ella baja hasta mi mudo tambor.
Me he quedado sin habla, 
Mudo he quedado yo.

Poco a poco, tu mejilla actúa a mi favor
reanimando con caricias como desfibrilador. 
Y retumba fuerte ahora
y lo hace sin demora. 

Tum-tum, 
Tum-tum...
Siento tu cara junto a mi pecho
Tum-tum, 
Tum-tum...
Ahora sabes lo que has hecho.

domingo, 14 de abril de 2013

Perdóname


20 de mayo, 2010

Por favor, perdóname…

Perdóname por mi atrevimiento,
Perdóname por mi pecado,
Esta es la verdad, no te miento.
Perdóname por haberme enamorado.

En el día en que te vi se completó este hechizo
Que aún permanece sobre mi corazón.
Con tu cara me atrapaste y tu mirada me deshizo,
Esto es amor, no hay otra explicación.

Y sonreías con gran alegría,
Y reías con gran dulzura.
Dulzura de tus melodías,
Esas que cantabas con ternura.
Ternura la que sentía
Después que te vi madura.
Y maduraste como querías,
Y lo hiciste con premura.

Y por favor, perdóname…

Perdóname por mi atrevimiento,
Perdóname por mi pecado,
Perdona, es la verdad y yo no miento.
Perdóname por haberme enamorado.

No es por tus ojos bellos,
No es por tus labios carnosos,
No es tu largo cabello,
Tampoco lo es tu andar melodioso.

No es nada de eso, y no puedo mentir,
Claro que eso influye, y no lo he de negar.
Pero así como lo hacen, otra cosa he de decir,
Que en tu alma fue donde hallé la paz.

Esa paz que irradias día con día,
Esa luz que te acompaña.
Misma luz que siempre te ilumina,
Y te sigue a donde vayas.
Y yo espero que esa luz te siga,
Pues aquí hay alguien que te ama.
Y te ama con locura y con vigilia
Pues es él quien ahora te habla.

Pero, por favor, perdóname…

Perdóname por mi atrevimiento,
Perdóname por mi pecado,
Perdona, es la verdad y yo no miento.
Perdóname por haberte amado.

Y no es por tus ojos bellos,
No es por tus labios carnosos,
Y no es tu largo cabello,
Tampoco lo es tu andar melodioso.

Es la dulzura de tu voz,
La melodía en tu risa,
La suavidad de tu caricia,
Es tu alegría y tu calor.

Y por favor, perdóname…

Pero creo que me he enamorado
Yo no sé si esto esté bien.
Es este deseo que me ha inundado,
No puede desaparecer.
Me enamoré, sentimiento extraño,
Ahora invades todo mi ser.
No sé si sea malo, es mi pecado
Pero se siente tan bien.

Y de favor, te pido…

Por favor, ámame como yo a ti
Quiéreme como a un buen amigo,
Quiéreme como a un buen recuerdo,
O mejor condéname al olvido.

Por favor, perdóname…
Por favor, recuérdame…
Por favor, perdóname…
Por favor, olvídame.

Olvida mi atrevimiento,
Olvida mi pecado.
Olvida remordimientos,
Olvida mi pasado,

Mejor olvida mi nombre,
Olvida mi pecado,
Olvídame para siempre
Olvida que te amo.

Olvida al que te amó,
Olvida a quien te quiso,
Olvida cómo te trató,
Olvida lo que te hizo.
Olvídame, por favor,
Olvida que existo.

Por favor, olvida a quien te ama…
Olvida a quien siempre te quiso.
Olvida, mientras tu cuerpo sana…
Olvida siquiera que existo.


A mi lado


Los días se acortan,
Las noches son frías
Y sólo hoy tengo
Tu mente vacía.

¿Estás sordo?
¿Qué no oyes?
Los gritos, víctimas ajenas
¿Eres ciego?
¿Tampoco ves?
Las sombras, que se acercan.

Oigo voces
Veo sombras.
Leo mentes...
Te llegó la hora.

Sueños sombríos
Pesadillas eternas.
Y los monstruos,
En noches enteras.

¿Estás sordo?
¿Qué no oyes?
Los gritos, víctima ajena
¿Eres ciego?
¿Tampoco ves?
La sombra, el fin se acerca.

Huelo polvos,
Nubes negras.
Huelo tierra,
Grandes tormentas.

Ven aquí,
Quiero verte.
Ven conmigo,
Huelo muerte.

¿Estás sorda?
¿Qué no oyes
la marcha, de gente afligida?
¿Eres ciega?
¿Tampoco ves?
Lo injusta que fue mi vida.

Las noches son negras,
Pero se aclaran contigo.
Eres mi luz, mi alegría
Quédate hoy conmigo.

Quédate hoy a mi lado
Donde te necesito.
A mi lado, donde te necesitaré.
A mi lado... te necesito.

Un día veremos la luz,
El día llegará,
No sé cuando, pero llegará…

Ese día, las noches brillarán
Las flores renacerán.
El manto de muerte blanca se irá.
Y el día relucirá
En alegría,  amor y felicidad.

Ven a mí, Cleo. Ven a mí.
Ven a mí, Musa, ven a mí.
Ven a mí, Luna de añil.
Ven a mí, quédate en mí.

Quédate hoy a mi lado
Donde te necesito.
A mi lado, donde te necesitaré.
A mi lado, te necesito.

Te necesito,
Tanto como el alba al Sol,
Tanto como la noche a la Luna.
Porque ahora, mi pobre corazón
No da razón alguna.

Un día veremos la luz,
El día llegará,
No sé cuando, pero llegará

Ese hermoso día,
Aún no lo veo todavía.
Ese hermoso día,
Veremos cómo el sol brilla
Ese hermoso día…

domingo, 31 de marzo de 2013

"Morir es sencillo,
... vivir es lo difícil"



Es más fácil para uno destruir que crear; más sencillo es matar que lidiar con la gente que no queremos, comprendemos o toleramos. 

Sin embargo, ¿cómo es posible que sea más difícil borrar o enmendar un error que hacerlo? ¿Cómo es más complicado olvidar o perdonar a quien nos hizo daño que herir a alguien? La vida puede ser un sinsentido eterno, o un organismo cuyo equilibrio se vale de innumerables paradojas para subsistir. 

... y cobrar sentido.

Existen eventos y situaciones que nos pueden llevar a pensar que nada de lo que hacemos tiene una relevancia real con respecto al resto del mundo; así como ocasiones en las que nos hemos llegado a sentir parte de un "plan", algo más grande que sólo nosotros, un "Destino".

Si por un lado nos detenemos a pensar esto, creo que en verdad no existe una razón en concreto para vivir más que el simple hecho de estar vivo. No puedo dejar de pensar en todo, a la vez en que no pienso en nada...


Cigarras, 

recuerdos persistentes de la humedad y calor típicos del verano. A pesar de que no logro comprender aún el misterio que me envuelve al oír su canto, mi fascinación por ellas parece que no terminará. 

Recuerdo perfectamente que Higurashi no Naku Koro Ni fue la responsable de que me encandilara con aquél susurro de los pantanos, las ciénagas, bosques y praderas. Más ahora no puedo ver una película en la que al escuchar ese chillido, ese susurro del más allá no me den escalofríos.

Sin haber visto u oído una en persona, aún debo añorar el día en que las escuche cantar al atardecer de los días del verano.