domingo, 31 de marzo de 2013


Cigarras, 

recuerdos persistentes de la humedad y calor típicos del verano. A pesar de que no logro comprender aún el misterio que me envuelve al oír su canto, mi fascinación por ellas parece que no terminará. 

Recuerdo perfectamente que Higurashi no Naku Koro Ni fue la responsable de que me encandilara con aquél susurro de los pantanos, las ciénagas, bosques y praderas. Más ahora no puedo ver una película en la que al escuchar ese chillido, ese susurro del más allá no me den escalofríos.

Sin haber visto u oído una en persona, aún debo añorar el día en que las escuche cantar al atardecer de los días del verano.

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