miércoles, 8 de mayo de 2013

Un abrazo



Me muero por tenerte junto a mí, 
muero por sostener tu alegría
y despertarte día a día.
Muero por consolar tu tristeza,
muero por oler tu esencia

Esa que no tiene olor, 
esa que no tiene aroma...

La que huele mi corazón y no mi nariz
aquella que expides al sentirte feliz.

Me muero por oír tu corazón
latiendo con suavidad y con brío
latiendo al mismo son que el mío.
Muero por palpitar en sincronía
y así formar parte de tu vida.

Así como tú de la mía...
Eres la luz de mi vida.

Luz que guías mi caminar y no mi pensar,
luz que me dictas y me haces amar. 

Escucho el retumbar del tambor, 
escucho el rugido de un motor.
Me agrada el compás al que danza
y adoro la forma en que marcha.

Tum-tum, 
Tum-tum...
Tiembla la piel bajo tu pecho.
Tum-tum, 
Tum-tum...
Mi mundo se centra en tu lecho.

Ahora siento tu cara en mi hombro,
ella baja hasta mi mudo tambor.
Me he quedado sin habla, 
Mudo he quedado yo.

Poco a poco, tu mejilla actúa a mi favor
reanimando con caricias como desfibrilador. 
Y retumba fuerte ahora
y lo hace sin demora. 

Tum-tum, 
Tum-tum...
Siento tu cara junto a mi pecho
Tum-tum, 
Tum-tum...
Ahora sabes lo que has hecho.