sábado, 14 de noviembre de 2015

Para los tuyos, un daño colateral. Para los míos, una tragedia sin igual.

El siguiente pensamiento va dirigido a la prensa sensacionalista, pero, sobre todo, a la gente que se deja llevar por lo que se entera en cadenas de noticias populares y publicaciones en redes sociales.

Si tanto nos indigna las muertes de gente inocente en Francia, si tanto nos molesta que en México se solidarice la gente con la pérdida no sólo de vidas sino de tranquilidad y de paz en un pueblo ajeno al nuestro, si tanto repudiamos que la gente no se muestre humana ante la desgracia de otros, ¿por qué no se comparten estados en la que nos indigne la muerte de esa gente inocente, no sólo en Siria, sino en el resto del mundo, con la misma frecuencia que con Francia y Ayotzinapa, que con la de los Himalaya o los de Chile y Haití, que los que mueren a manos de secuetradores en las Filipinas o víctimas de negligencia en EE.UU. o Inglaterra?



Esto último, principalmente, porque tomamos como algo "triste y lamentable" aquello que no está cerca de nosotros y que no nos afecta de forma directa; sin embargo, es algo "indignante y condenable" cuando se vuelve personal o es cubierto de forma masiva por los medios.


Quiero decir... ¿Cuánta gente está informada del número de muertos en los atentados de ayer (¡Ayer, carajo! Hasta parece que han transcurrido días)?
¿Cuánta gente conoce los nombres de los que fallecieron, de los que siguen en cuidados intensivos, de los que necesitarán tratamiento físico y psicológico? ¿Cuánta gente está haciendo, realmente, algo para ayudar a los afectados?



Ahora, ¿cuánta gente sabe lo que ocurrió en Siria? ¿Cuánta gente sabe que Francia (el estado, el ejército, por órdenes de François Hollande) mató a civiles inocentes en Siria al bombardear posiciones en las que se encontraban miembros de Estado Islámico y, sin embargo, lo consideramos como "daño colateral"?



Creo que es sinismo, hipocresía y muchas cosas más que nada bueno me hace pensar de una persona; pensar en que la vida de muchos es erradicada, sin pagar consecuencias y bajo la sola justificación de "daño colateral" pero que se llore por las vidas de gente que les son arrebatadas por terroristas. 

No puedo siquiera imaginarme el horror que viviría cualquiera de nosotros durante un bombardeo, sin estar en un ejército, sin querer participar en cualquier guerra, preguntándote qué es lo que pasa, en dónde están tus seres queridos, en si estarán vivos. Sólo durante el bombardeo. No puedo imaginarme qué siente alguien que descubre que perdió a alguien durante esos momentos, la desolación, quizás, la destrucción total de su casa, la desesperanza de no saber qué es lo que pasará en las próximas horas, los próximos días, meses o años.

Pero es más condenable que un grupo de terroristas asesinen a gente que un soldado, piloto o marinero lo haga. Cada uno tiene sus razones. Pero si vamos a aprobar la muerte de uno, debemos aprobar la muerte del otro. Si vamos a alzar la mano por uno, también por el otro. Hay víctimas, pero ellos nada tienen que ver con el conflicto que hay entre la gente detrás de las balas, ni de los que están detrás de ellos, ni los que están hasta el fondo, dirigiendo. ¿Pero algún día van a dar la cara los responsables?

"Mata a un hombre y serás un asesino, mata a muchos y serás un conquistador. Mátalos a todos... y serás un Dios."

domingo, 26 de abril de 2015

¿Qué tan necesario es un "por qué"?

Vivimos.

Nacemos, crecemos, nos reproducimos y morimos.
Comemos, respiramos, jugamos, trabajamos, dormimos, soñamos, lloramos, reímos, amamos... inventamos, pensamos, cocinamos, creamos, destruimos, matamos, cultivamos, escuchamos, respondemos, luchamos y omitimos.

¿Por qué?

Esto algún día acabará. No sólo mi existencia, no sólo mi pasajera estancia por este mundo. Sino que el mundo en sí, la realidad misma, algún día acabarán.

Hacer algo de mi vida... ¿es posible, siquiera, hacerlo?

Hacer dinero, ser famoso, ser popular, ser respetado, ser seguido, ser alabado, ser querido, ser amado... Hacer amigos... vivir en paz... ayudar al planeta... Cosas que, sin dudas, hacen más agradable la vida de uno y de los demás. Sin embargo, ¿qué pasará cuando uno parta?

¿Me recordarán? Tal vez

¿Es bueno eso, acaso? No lo sé

¿Y qué pasará cuando nadie más lo recuerde? ¿Qué pasará cuando ya no haya más gente, cuando la raza humana sea borrada de la faz de la Tierra?

¿Qué pasará cuando la faz de la Tierra deje de existir?

Somos prescindibles, únicos, tal vez, pero reemplazables; egoístas, traicioneros, doble caras, desconsiderados, minúsculos... insignificantes. Este mundo vivió bien sin nosotros y lo hará de nuevo.. mientras dure.

Cuando todo desaparezca, cuando no sólo éste, sino todos los mundos lleguen a su fin. ¿Qué representarán mis acciones? ¿Habrá valido la pena lo mucho o lo poco que hice?

¿Habrá valido las horas y horas trabajando, las noches en vela y los logros alcanzados? ¿Serán reprochables aún mis errores o lo que no hice?

Ver sonrientes a los que me rodean, es gratificante. No obstante, de nuevo, ¿de qué sirve?

Nos gusta creer que todo tiene una razón de ser... ¿será? Si es así, ¿cuál es?

Podría dejar de pensar en esto, ponerme a hacer lo que quiera y tratar de ser feliz con lo que haga de mi vida, es cierto. No obstante, siento que, al hacerlo, estaría tratando de evitar pensar en esta situación. De hecho, eso estaría pasando. ¿Qué tan malo sería eso?

"Vive bien. No te amargues la existencia" Debería hacer caso a esas palabras, el problema es que me cuesta trabajo ver una verdadera y válida razón de por qué. Es más fácil estar feliz cuando se es ignorante... y puede que sea más idiota de mi parte pensar en todo esto.

De la misma manera, ¿por qué necesitaré un "por qué"? Me es difícil creer en resignarme a vivir una mentira así... no quisiera hacerlo. ¿Tendré que? ¿Por qué?

Sólo estoy siendo testarudo... pero hay algo en mí que no deja de pensar en que esto, que llamamos vida, no es más que una compleja broma del universo.


miércoles, 7 de enero de 2015

Un respiro, sólo uno

A veces, tengo la sensación de que el mundo a mi alrededor cambia demasiado rápido, a veces, siento que permanece igual, a pesar de todo. 

¿Será que todo cambia en una serie de ciclos sin fin, un macrociclo, formado de cientos de miles de repeticiones estructuradas una encima de la otra, en sintonía con alguna especie de partitura muy por encima del nivel cósmico?

O simplemente, he dejado de sentir alguna especie de reacción ante lo que ocurre a mi alrededor. Si así fuera, ¿no debería un mueble, un árbol o una piedra percibir más fácilmente los cambios a su alrededor? Las alas de una mosca se mueven demasiado rápido para que las vea, sin embargo, puedo saber de dónde y hacia qué lugar voló.
Un ritmo aceleradamente estático. ¿Es esto posible? Un respiro, eso es lo que necesito. Un respiro, sólo uno.