El siguiente pensamiento va dirigido a la prensa sensacionalista, pero, sobre todo, a la gente que se deja llevar por lo que se entera en cadenas de noticias populares y publicaciones en redes sociales.
Si tanto nos indigna las muertes de gente inocente en Francia, si tanto nos molesta que en México se solidarice la gente con la pérdida no sólo de vidas sino de tranquilidad y de paz en un pueblo ajeno al nuestro, si tanto repudiamos que la gente no se muestre humana ante la desgracia de otros, ¿por qué no se comparten estados en la que nos indigne la muerte de esa gente inocente, no sólo en Siria, sino en el resto del mundo, con la misma frecuencia que con Francia y Ayotzinapa, que con la de los Himalaya o los de Chile y Haití, que los que mueren a manos de secuetradores en las Filipinas o víctimas de negligencia en EE.UU. o Inglaterra?
Esto último, principalmente, porque tomamos como algo "triste y lamentable" aquello que no está cerca de nosotros y que no nos afecta de forma directa; sin embargo, es algo "indignante y condenable" cuando se vuelve personal o es cubierto de forma masiva por los medios.
Quiero decir... ¿Cuánta gente está informada del número de muertos en los atentados de ayer (¡Ayer, carajo! Hasta parece que han transcurrido días)?
¿Cuánta gente conoce los nombres de los que fallecieron, de los que siguen en cuidados intensivos, de los que necesitarán tratamiento físico y psicológico? ¿Cuánta gente está haciendo, realmente, algo para ayudar a los afectados?
Ahora, ¿cuánta gente sabe lo que ocurrió en Siria? ¿Cuánta gente sabe que Francia (el estado, el ejército, por órdenes de François Hollande) mató a civiles inocentes en Siria al bombardear posiciones en las que se encontraban miembros de Estado Islámico y, sin embargo, lo consideramos como "daño colateral"?
Creo que es sinismo, hipocresía y muchas cosas más que nada bueno me hace pensar de una persona; pensar en que la vida de muchos es erradicada, sin pagar consecuencias y bajo la sola justificación de "daño colateral" pero que se llore por las vidas de gente que les son arrebatadas por terroristas.
No puedo siquiera imaginarme el horror que viviría cualquiera de nosotros durante un bombardeo, sin estar en un ejército, sin querer participar en cualquier guerra, preguntándote qué es lo que pasa, en dónde están tus seres queridos, en si estarán vivos. Sólo durante el bombardeo. No puedo imaginarme qué siente alguien que descubre que perdió a alguien durante esos momentos, la desolación, quizás, la destrucción total de su casa, la desesperanza de no saber qué es lo que pasará en las próximas horas, los próximos días, meses o años.
Pero es más condenable que un grupo de terroristas asesinen a gente que un soldado, piloto o marinero lo haga. Cada uno tiene sus razones. Pero si vamos a aprobar la muerte de uno, debemos aprobar la muerte del otro. Si vamos a alzar la mano por uno, también por el otro. Hay víctimas, pero ellos nada tienen que ver con el conflicto que hay entre la gente detrás de las balas, ni de los que están detrás de ellos, ni los que están hasta el fondo, dirigiendo. ¿Pero algún día van a dar la cara los responsables?
"Mata a un hombre y serás un asesino, mata a muchos y serás un conquistador. Mátalos a todos... y serás un Dios."


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